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CONTIGO

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Foto de  Daiga Ellaby  en  Unsplash CONTIGO Cuando estoy contigo todo me es posible.  Oigo los colores, palpo los sonidos, huelo los sabores,  toco lo intangible.  Cuando estoy contigo,  cosa que me encanta,  hablas en azules, y mientras te miro tu voz se hace verde y a veces es blanca.  Cuando estoy contigo y paso mi mano por tu piel que amo, siento melodías de un violín, de un saxo,  o talvez de un piano. Cuando estoy contigo todo es diferente. Cambian los senderos que tiene mi mente y se me trastocan hasta los sentidos.  del libro "La Vida al VIento" © Isabel Hernández Tibau

DOLOR

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Foto de   Hannah Olinger  en  Unsplash DOLOR Ácido lo que ha sido. Vívido lo vivido. Éxtasis lo sentido, y a pesar de ello... olvido. Por mi memoria me moría, por exaltada fantasía, por no admitir que pretendía disimular lo que sentía. No sé por qué por el dolor escribo; será mi forma de gritar que vivo.    del libro "La Vida al VIento" © Isabel Hernández Tibau

FINAL

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FINAL Se me acaba este tiempo de crecer con palabras, de ir midiendo con sombras el origen, la nada.  Ya no tengo distancia,  era tiempo de arena,  sobre el tiempo del agua.  del libro "La Vida al VIento" © Isabel Hernández Tibau

SUELTA

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Foto de  Alex Rodríguez Santibáñez  en  Unsplash SUELTA Yo soy la planta aquella en su actitud pasiva. Como esperando vivo la eternidad de un día. ¿Raíces? No las tengo. Nunca tuve raíces. Quizá pudiera irme... Todo lo llevo adentro. del libro "La Vida al VIento" © Isabel Hernández Tibau

YO

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YO Yo soy un poco triste y un poco taciturna,  pero conozco el tiempo que dura con las formas. El sol pasa cantando y entre todas las cosas admiro la caída de la luz en las hojas. Yo soy un poco triste y estoy llena de pájaros, un poco taciturna...  un poco taciturna. Mi apariencia, -cualquiera- se me olvida, y las rosas son mis manos inmensas abrazando las cosas. del libro "La Vida al Viento" © Isabel Hernández Tibau

HUIDA

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HUIDA Hoy necesito el cielo. Tengo ansiedad de cielo… Quiero que mis ojos se hundan en el azul intenso… Que mi mirada suba y suba, y suba y en un sol chiquitito supere el infinito. Quiero descansar mi pobre ser maltrecho prendiendo en la cola de una nube mi angustiado pensamiento… Descansa mi alma mirando este cielo, descansa mi mente olvidando el miedo del libro "La Vida al VIento" © Isabel Hernández Tibau

EL ESCAPE

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Photo by  Brandi Ibrao  on  Unsplash EL ESCAPE                   Ella era feliz. Tenía un romance.              Cuando pensaba en eso, le sorprendía siempre que su vida hubiera tenido un cambio tan grande.             Ahora soñaba, tenía ilusiones, todo era hermoso; los días, las noches, la gente, la ciudad, ¡todo!, hasta ella misma. Se sentía plena, ¡feliz!             Dos meses antes su existencia era gris, opaca, monótona. De a poco se había ido quedando sin familia, sin amigos, sin nadie.             Las amigas habían iniciado su vida de pareja, los hijos, el trabajo. Cada vez las veía menos. A veces, para algún cumpleaños la invitaban. Y ella iba. Pero no se sentía bien allí. Era un ser generoso, sin...

DON DIMITRI - Narración completa

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          –¡Vaya, por Dios! ¿Qué se quema?, muchachita.            Eso gritó Serafina, la empleada que vivía en casa, al verme pasar por la cocina, saltando en un pie, mientras trataba de meter el otro en el zapato y sosteniendo entre los dientes media tostada con mermelada que había acompañado mi tardío desayuno.            Como no podía contestarle por la tostada, le hice señas con la mano derecha que salía a la calle y, agachada, me calzaba el zapato porfiado.            Ella se rió meneando la cabeza y me tiró un beso por el aire.            Serafina y yo nos llevábamos requete bien. Hacía años que vivía en casa y era mi compinche en todas mis aventuras; pero también ejercía una inadvertida autoridad que me moderaba en las travesuras.            Nos teníamos mucho cariño.    ...