Imagen de Denis Doukhan en Pixabay IV (de la serie CONFIDENCIAS CON MI ANGEL) ¡Ángel, qué bueno encontrarte! Siempre necesito al fiel amigo que me entiende. ¡Claro, a mí me gustaría tener cosas lindas para contarte, pero este mundo está cambiando tanto!... y si no, fíjate. Tú ya me conoces y sabes que mi sensibilidad se afecta fácilmente y no es exageración. Mira lo que te voy a contar. Desde niña descubrí que cuando recién comienza a llover, unos minutos antes, la tierra esparce en el aire un perfume muy especial, que en mis pocos años se me ocurrió era el perfume que usaban los duendes y las hadas. Y así fui creciendo, con estas fantasías. Andando el tiempo, descubrí que a muchas personas también les gustaba ese aroma y salían afuera a aspirar hondo antes de que se largara la lluvia. Así han pasado mis años y siempre seguí fiel a...